Cuando el cerebro lanza dopamina durante una experiencia agradable, se construyen memorias fuertes de la misma, que posteriormente lanzan dopamina en la expectativa de una próxima experiencia agradable que inicialmente dio lugar a la oleada de este neurotransmisor. Este ciclo de anticipación de recompensa tiene varias ventajas: aumento de dopamina en el sistema límbico, especialmente en el hipocampo, que facilita la consolidación de la nueva información y la conexión a priori con memorias relacionadas. La circulación de dopamina llega a los lóbulos frontales donde se incrementa el foco atencional.

Es decir, si consigues que tus alumnos lo pasen pipa en una clase escribiendo vocabulario en la pizarra mientras haces una dramatización de cada palabra para que ellos averigüen de cuál se trata, cuando tus estudiantes repasen vocabulario la próxima vez sus cerebros producirán dopamina en anticipación a la experiencia positiva.

Fuente: Asociación Educar

Por eso siempre hemos dicho que un alumno que va una vez a un Museo y lo pasa bien, aprende más y siempre querrá volver. Aprovecha las experiencias agradables para hacerles aprender más y mejor.